Varanasi, una impresión muy Gore

  • Varanasi hombre Saddhu túnica naranja

Varanasi o Benarés – su nombre oficial- es la ciudad más religiosa de India. Varanasi fue la cuarta parada en el viaje por la India, con todo y mi mamá y Fed.

Es la ciudad más sagrada para el hinduismo, donde se cree incluso que si mueres aquí puedes saltarte el ciclo de las reencarnaciones. Muchos deciden venir a pasar sus últimos años acá, en una de esas por morir aquí no tienes que reencarnar en mujer…

En resumen, es una ciudad muy importante para los hindús y para los turistas.

Varanasi hombre Saddhu túnica naranja

El epicentro y rey de esta ciudad y de la religión es el río Ganges. Juega un papel de purificador de pecados, la gente viene a los Ghats (estas entradas abiertas con escaleras que conectan la ciudad con el río), a bañarse, rezar, lavar su ropa, quemar sus muertos o incluso sin son niños, arrojarlos al río.

Todo sucede a las orillas del Ganges.

Es en los Ghats donde viven los sadhus, estos hombres espirituales que viven de manera frugal, en sus tiendas improvisadas, haciendo yoga, charlando o fumando. Con su pelo larguísimo, su túnica naranja o desnudos cubiertos de cenizas y cal, los sadhus llevan el paso del tiempo rebuscando en una tal espiritualidad.

Varanasi es una ciudad muy poblada, caótica, ruidosa; la ciudad es sumamente sucia.

Nunca había olido, aspirado, pisado y caminado entre tantos orines, mierda humana y animal.

Es un lugar impactante. Es un lugar único. Eso no se puede negar.


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tienda de los Saddhus

¿La experiencia Varanasi? puede ser tan intensa como tu estómago o tus ojos lo permitan.

Supongo que si te quedas en un hotel nice, y te llevan al paseo en barquito por el Ganges y regresas a tu hotel tu impresión podrá ser mucho más light. Supongo también que si eres uno de esos chicos hippiosos en busca de la prometida espiritualidad india, estos muchos (para mi sorpresa), que andan descalzos entre la mierda con su guitarra conviviendo con los gurús y fumando opio frente al río, la cosa te parecerá de lo más cómoda y verdadera y original.

Pero si como nosotros eres un viajero medio, te hospedas cerca de los Ghats y haces los paseos a pie, te juro por lo más sagrado que esto no es light, ni cómodo, Varanasi es duro.

Varanasi vibra, hay mucha gente y mucha espiritualidad aquí, mucho fervor y mucho de todo.

Varanasi hay que verlo y vivirlo; si tienes un estómago fuerte, no sólo para aguantar los olores y los cadáveres, si no para querer darte cuenta de lo que pasa, pero supongo que si ya estás en India es que la intención, la tienes.

¿Qué hacer en Varanasi, qué visitar?

Caminar por los Ghats, detenerse, sentarse y observar las tantísimas cosas que pasan cada minuto.

Recorre sus mercados, y callejuelas, hay muchísimas cosas que ver, probar y comprar.

Hay que ver la ceremonia y rezo diario de Ganga Aarti en el Dasaswamedh Ghat con la música, el fuego y los colores en la puesta del sol, empieza a las 5:30 pm dura más de una hora.

Ganga pujza Dashashwamedh Ghat

Hay que recorrer el Ganges al amanecer en barquita, recorrer todos los Gahts desde Assi a Manikarnica, y llenarse el cerebro de imágenes irrepetibles y surreales:

amanecer en el Ganges

– La gente rezando y bañándose en el Ganges, bebiendo agua a buches. Mientras tanto, pienso que es uno de los ríos más contaminados del mundo pero aquí la amibiasis, su 3ra causa de muerte, parece no importar.

Bañarse en los Gahts

– Los lavanderos, que pasan todo el día “lavando” la ropa por montones, remojándola en el Ganges y asotándola en piedras.

– Las quemas de cuerpos de sus muertos. Mientras los hombres de la familia – las mujeres no pueden asistir- miran en silencio como se consume el cuerpo de su familiar, las cabras urgan entre las cenizas de la hoguera de a lado para encontrar algún resto para comer.

quema de muertos Varanasi

– Los Sadhus y Nagas, esta tribu religiosa tan distintiva de Varanasi que caminan desnudos y cubiertos en cenizas y cal blanca. Las cenizas de los muertos por aquello de la espiritualidad, la cal blanca es antibacterial, los limpia.

Naga en Varanasi

– Las vacas, toros, cabras, perros y monos, todos luchando por algo de comer en medio de un ir y venir de turistas, peregrinos y locales.

– Un cuerpo blanquecino, pequeño e hinchado que pasa flotando junto a nuestra barquita, un niño que se lo lleva el Ganges purificador, como es tan joven para haber cometido pecados y por tanto para ser incinerado, solo lo dejan ir en el río. Muy gore.

Todos los cuerpos de los muertos se queman, sólo los niños, las mujeres embarazadas, los leprosos y los brahamanes se tiran directo al río.

Varanasi como una película maestra

Todas estas imágenes se imprimen en mi cerebro. Decido grabarlas en el consciente, mucho mejor que en el incosciente, al menos así puedo digerirlas. Me hacen pensar un montón de cosas, de nuevo a la religión.

Cómo da sentido a la vida de tantos lo que uno, del otro lado del mundo encuentra tan… sin sentido.

La espiritualidad real vs. el juguemos a ser.

Digiero y decido: todo esto no es para mi.

Varanasi para mi fue como esas películas de violencia dura que reconoces son una obra maestra, violenta -más no necesariamente sangrienta- pero psicológica y moralmente violenta.

De esas películas que ves una vez, sales del cine enmudecido, el trayecto a casa sigues sin palabras, la cabeza te gira a mil por hora, las ideas van y vienen, te cambia, te marca y sigues sin hablar. Con el estómago revuelto juras que nunca más volverás a verla, una vez fue suficiente.

Al menos en mi caso encuentro más espíritu y honestidad en la naturaleza, encuentro más sentido a un rito sin tanta ceremonia y tanto adorno, no necesito volver a pisar tanta mierda, que me lloren los ojos de tanto ácido úrico en el aire, ni estar agotada por el ruido, ni aspirar cenizas de muertos para apreciar el hinduismo y la magia de India.

Es demasiado violento para mi, yo soy amante de la paz.

mono en Varanasi

No me malinterpreten, estoy contenta de haber venido, de haberlo visto, es de verdad único. Pero lo ví, lo viví y ya está, me retiro… paso y domino.

Prefiero mejor cenar en mi casita en Orccha y hablar de religión con la familia que jugar a ser neohippie occidental que se encuentra cómodo en estas circunstancias.

Vi la peli gore, entendí en sentido el trasfondo y el género.

Pero no quiero repetir:

Varanasi es demasiado real, pero poco honesta.

Todas las fotos en la Galería de Varanasi

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Consejos para viajar por libre a Varanasi, India

*Hostal, guesthouse en Varanasi: Sin duda alguna, Kautilya Society Residence . Es una asociación cultural con una casa antigua a 50 metros de los Gatts. La casona es colorida y muy cómoda. Tienen habitaciones compartidas o privadas, el precio te incluye desayuno y comida (buenísimos). El precio son 500 rupias (6.5 € / 8.5 usd) la doble, baratísimo; pero además debes pagar la suscripción a la asociación, 200 rupias extras por persona.

*Paseo en bote por el Ganges: Lo puedes contratar directo con la residencia , te darán el mejor precio, alrededor de 300 rupias por una hora.

* ¿Dónde comer en Varanasi? Vaatika Café en Assi Ghat. La pizzería a orillas del último Ghat, las pizzas son rebuenas, pero el apple pie… el apple pie es para morir, renacer y volver a morir. ¡Un deber!

 

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